Me indigna ver la evolución del deporte en el mundo y en concreto en nuestro país. Es increíble que lo único que permite a las personas convivir y realizarse de una manera completa y eficaz este tan poco valorado.
Deberíamos coger un frisbee o una bicicleta y transformarnos en seres capaces de cualquier cosa, incluso de ser decentes por un rato, eso es el deporte. El deporte es superarse y ayudar a que los demás se superen contigo, es competir, pero respetándonos, es ganar, pero sabiendo que otras veces perdiste. En resumen debería ser algo genial (y para algunos aún lo es). Pero hay un gran virus que por desgracia, como todo lo malo, se expande mucho más rápido que el respeto y el juego limpio. Ese virus tiene un nombre; Fútbol.
En España este deporte se ha ido convirtiendo poco a poco en un negocio, y además se ha convertido en la herramienta perfecta para las personas que no practican deporte y se sienten integrados en él solo por seguir a otros por la tele. Ha sido desde hace años el entretenimiento de ese padre de familia "tonto de cojones" que está deseando llegar de trabajar para sentarse en su sillón con una cerveza en la mano, y poder gritarle a un televisor mientras unos jóvenes millonarios sudan a miles de kilómetros de él.
Hasta ahí soy tolerante, entiendo que las personas que no tienen dos dedos de frente necesiten eso para ser felices, incluso entiendo que esos auténticos imbeciles insulten o tiren piedras a un autobús del equipo contrario.
Todo eso me da pena, por supuesto, pero no se les puede pedir más.
El problema realmente es que la gente se contagia fácilmente, y esos "padres" que son imbéciles, tienen aparato reproductor (un pequeño fallo de Dios dejar una herramienta tan potente en manos de cualquiera), y por tanto, tienen la posibilidad de engendrar pequeños bichitos que corretean. Y que con 13 años llevaran ya 10 jugando a un solo deporte (aberración desde mi punto de vista). Y además ese deporte será el fútbol, y por si fuera poco, tendrán ideas equivocadas sobre como tienen que comportarse en un campo.
Con lo que llegamos a la deducción de todo esto. Los padres tontos, tienen hijos y les traspasan sus pensamientos tontos, esos hijos o acaban jugando al fútbol, o con suerte practican otros deportes pero con los mismos pensamientos. Eso hace que los demás deportes se contaminen con las actitudes del fútbol y su afición poco inteligente. Y terminamos en la situación que estamos.
Todos los deportes contagiados por el virus hacen del deporte un maldito campo de batalla, donde un chaval adolescente no es capaz de comprender que antes de ser deportistas, somos personas. Pero no me extraña nada, porque ya poca gente consigue llegar a ser persona.
El deporte y la violencia no pueden estar tan cerca, porque lo primero pertenece al cielo y lo segundo es completamente terrenal....
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